El agua tiene la capacidad de disolver casi todo tipo de compuestos químicos y de albergar toda forma de vida, lo que implica que su calidad está continuamente bajo la amenaza de cinco tipos de impurezas: partículas en suspensión, compuestos inorgánicos, moléculas orgánicas, gases disueltos y microorganismos, incluyendo sus biomoléculas asociadas.

Producir agua de alta pureza para su uso en laboratorios, implica someter al agua potable a una serie de tratamientos de purificación para eliminar estos diferentes tipos de impurezas.

Algunas técnicas que se utilizan entre otras son: filtración de membrana, intercambiadores iónicos, electrodesionización, filtros secundarios de micras, ultra violeta y sistemas de ozono. El agua producida es extremadamente pura y contiene una concentración muy baja de sales, de componentes orgánicos/pirógenos, oxígeno, sólidos suspendidos y bacterias.

Para un laboratorio es vital disponer de agua pura para realizar las pruebas de investigación y ensayo.

La característica de esta agua ultra pura es una conductividad muy baja, aproximadamente de 0.055 µS/cm a 25oC,  por ello s necesario garantizar estos paramentos y contra con la instrumentación necesaria y elementos de campos como manometros y  válvulas que cumplan con aprobaciones como EHEDG y FDA.

 

Soluciones en instrumentación:

  • Medidores de flujo como másico para conductividades muy bajas o ultrasonido con conexión de sensores montados en tuberías.
  • Sensores de conductividad, temperatura,presión.
  • Sensores de conductividad de calibración en aplicaciones de agua ultra pura.

Elementos de campo:

  • Válvulas manuales tipo mariposa y bola, Automática de simple, doble asiento, mariposa y bola.
  • Manómetros con acabado Inoxidable y conexión sanitaria.