El dióxido de carbono (CO2) es un gas incoloro e insípido. El uso de este compuesto en la industria alimentaria es muy extenso; en estado líquido puede usarse como refrigerante, especialmente durante el transporte y almacenamiento de productos congelados. También puede utilizarse para la conservación mediante atmósferas modificadas, en la producción de refrescos carbonatados o como subproducto de la fermentación de la levadura.

Sin embargo concentraciones de 10% de CO2 o superiores pueden causar pérdida de consciencia o muerte. A diferencia de los gases asfixiantes simples, el dióxido de carbono tiene la capacidad de provocar la muerte, incluso si se mantienen los niveles normales de oxígeno (20 a 21%). El dióxido de carbono es fisiológicamente activo, afecta la circulación y la respiración. A concentraciones de 2 a 10%, el dióxido de carbono puede ocasionar náusea, mareo, dolor de cabeza, confusión, aumento de la presión arterial y la frecuencia respiratoria.

Es por ello que se debe de contar con la medidas necesarias para detectar estas concentraciones en las áreas de producción y tanques de almacenamiento de CO2 y el reguardar la seguridad del personal que directamente o indirecta tengan que estar expuestos a estas áreas y manejo con este gas.

En ECN Automation y Drager conocemos y tenemos la experiencia de ofrecer distintas soluciones, con equipo fijos y portátiles para detectar fugas de este gas CO2 así como equipos para combatir las fuga de este.